Noticias de Calp
La 'Misión Calpe' retira más de 10 toneladas de residuos del fondo marino del puerto en cuatro días
Más de 200 personas participaron en una operación que se ha convertido en la mayor jornada de limpieza submarina realizada dentro de un recinto portuario español
El puerto de Calp fue durante cuatro días el escenario de la jornada de limpieza submarina más significativa desarrollada en el interior de un recinto portuario en toda la costa española. La denominada 'Misión Calp', coordinada por Gravity Wave junto a B100 y Visa, ha permitido retirar 10.677 kilos de residuos del fondo marino entre el 3 y el 6 de junio.
Con motivo del Día Mundial de los Océanos, que se conmemora el 8 de junio, la empresa calpina Gravity Wave organiza cada año un evento de concienciación medioambiental. En 2026 el reto ha sido una limpieza masiva del puerto de Calp con el objetivo inicial de extraer 10.000 kilos del fondo marino.
La operación reunió a más de 200 personas de perfiles muy diversos. En ella participaron científicos marinos, biólogos, buzos profesionales, pescadores locales, arqueólogos submarinos, voluntarios ciudadanos y los equipos de Gravity Wave, B100, Visa y Dive & Dive, con la colaboración del Ayuntamiento de Calp, la Cofradía de Pescadores de Calp, el Club Náutico de Calp y el IMEDMAR.
El balance de residuos extraídos refleja el alcance del problema acumulado bajo el agua. Del fondo marino se retiraron cabos, redes, envases, latas, ruedas, matrículas de coche, un contenedor e incluso fardos de droga, entre muchas otras cosas. La imagen descrita por los equipos participantes fue la de “un vertedero sumergido, literalmente”, por la cantidad y variedad de objetos encontrados en el entorno portuario.

La mayor parte de los residuos localizados correspondía a plásticos, aunque también se extrajeron materiales de vidrio y metal. Muchos de ellos llevaban años depositados en el fondo, atrapados entre estructuras portuarias o integrados en zonas donde también se habían acumulado redes fantasma y restos de artes de pesca. Este tipo de residuos supone un riesgo añadido para la fauna marina, ya que puede seguir capturando peces, crustáceos y cefalópodos incluso después de haber sido abandonado.
Esta actuación no se limitó a retirar materiales visibles, ya que los equipos tuvieron que trabajar sobre un ecosistema degradado por residuos acumulados durante años, algunos de origen difícil de determinar. En ese contexto, la presencia de científicos y biólogos marinos permitió documentar el estado del fondo y valorar el impacto de los restos sobre la fauna.
La misión incorporó asimismo una dimensión social y comunicativa. Entre los participantes figuraron creadores de contenido vinculados al mar y al medio ambiente como Melerus, Charlie Sarria y Gádor Muntaner, que mostraron la contaminación que se acumula en el fondo marino a través de sus redes sociales, donde conjuntamente suman alrededor de un millón de seguidores. Una forma de amplificar el mensaje de la operación y acercar al público una realidad que normalmente permanece fuera de la vista.
Asimismo, se puso en valor la implicación de la Cofradía de Pescadores de Calp, que resultó clave por el conocimiento directo que el sector pesquero tiene del fondo marino y de las zonas donde suelen acumularse residuos o artes abandonadas.


Por otro lado, la intervención contó también con el apoyo de bomberos y arqueólogos submarinos para revisar la zona en la que se permanecen hundidos los cañones de época Tudor, lo que añadió una dimensión patrimonial a la actuación. Dichos especialistas se encargaron de identificar, documentar y garantizar el tratamiento adecuado del patrimonio sumergido.
Con todo, la ‘Misión Calpe’ se ha erigido como la mayor jornada de limpieza submarina realizada dentro de un recinto portuario español. La comparación con otras grandes actuaciones requiere matices, ya que el puerto de Vigo o el programa ‘Upcycling the Oceans’ han documentado cifras superiores, pero mediante trabajos técnicos prolongados o recogidas anuales de barcos pesqueros.
Gravity Wave: referencia en el cuidado del fondo marino
La operación de Calp se enmarca en un problema de alcance global, pero con una expresión directa en el Mediterráneo. Según los datos difundidos en el contexto de la misión, más del 70% del plástico que llega al océano termina en el fondo marino, fuera de la vista de la mayoría. Las redes fantasma representan una amenaza relevante para la biodiversidad y los plásticos abandonados pueden fragmentarse con el tiempo en microplásticos que acaban entrando en la cadena alimentaria, llegando a calcularse que una persona ingiere una tarjeta de crédito al año a través de microplásticos.
Gravity Wave, empresa calpina especializada en la recogida de plástico marino y su transformación en materiales sostenibles, lideró la actuación con un modelo basado en la economía circular. El objetivo no es que el plástico retirado termine en un vertedero, sino convertirlo en materia prima para nuevos productos de larga vida útil y valor sostenible. La compañía trabaja junto a pescadores, empresas, instituciones y ciudadanía a través del movimiento #Plasticfreeoceans, con el propósito de reducir la presencia de plásticos en mares y océanos y evitar que nuevos residuos lleguen al agua.
En el caso del puerto de Calp, los resultados obtenidos durante los cuatro días de trabajo ofrecen una fotografía concreta de ese problema, la cual es una realidad que suele permanecer oculta bajo el agua y que afecta direcamente al ecosistema. Entre tanto, la retirada de más de 10 tonaleadas de residuos muestra también la capacidad de respuesta social.


El puerto de Calp fue durante cuatro días el escenario de la jornada de limpieza submarina más significativa desarrollada en el interior de un recinto portuario en toda la costa española. La denominada 'Misión Calp', coordinada por Gravity Wave junto a B100 y Visa, ha permitido retirar 10.677 kilos de residuos del fondo marino entre el 3 y el 6 de junio.
Con motivo del Día Mundial de los Océanos, que se conmemora el 8 de junio, la empresa calpina Gravity Wave organiza cada año un evento de concienciación medioambiental. En 2026 el reto ha sido una limpieza masiva del puerto de Calp con el objetivo inicial de extraer 10.000 kilos del fondo marino.
La operación reunió a más de 200 personas de perfiles muy diversos. En ella participaron científicos marinos, biólogos, buzos profesionales, pescadores locales, arqueólogos submarinos, voluntarios ciudadanos y los equipos de Gravity Wave, B100, Visa y Dive & Dive, con la colaboración del Ayuntamiento de Calp, la Cofradía de Pescadores de Calp, el Club Náutico de Calp y el IMEDMAR.
El balance de residuos extraídos refleja el alcance del problema acumulado bajo el agua. Del fondo marino se retiraron cabos, redes, envases, latas, ruedas, matrículas de coche, un contenedor e incluso fardos de droga, entre muchas otras cosas. La imagen descrita por los equipos participantes fue la de “un vertedero sumergido, literalmente”, por la cantidad y variedad de objetos encontrados en el entorno portuario.

La mayor parte de los residuos localizados correspondía a plásticos, aunque también se extrajeron materiales de vidrio y metal. Muchos de ellos llevaban años depositados en el fondo, atrapados entre estructuras portuarias o integrados en zonas donde también se habían acumulado redes fantasma y restos de artes de pesca. Este tipo de residuos supone un riesgo añadido para la fauna marina, ya que puede seguir capturando peces, crustáceos y cefalópodos incluso después de haber sido abandonado.
Esta actuación no se limitó a retirar materiales visibles, ya que los equipos tuvieron que trabajar sobre un ecosistema degradado por residuos acumulados durante años, algunos de origen difícil de determinar. En ese contexto, la presencia de científicos y biólogos marinos permitió documentar el estado del fondo y valorar el impacto de los restos sobre la fauna.
La misión incorporó asimismo una dimensión social y comunicativa. Entre los participantes figuraron creadores de contenido vinculados al mar y al medio ambiente como Melerus, Charlie Sarria y Gádor Muntaner, que mostraron la contaminación que se acumula en el fondo marino a través de sus redes sociales, donde conjuntamente suman alrededor de un millón de seguidores. Una forma de amplificar el mensaje de la operación y acercar al público una realidad que normalmente permanece fuera de la vista.
Asimismo, se puso en valor la implicación de la Cofradía de Pescadores de Calp, que resultó clave por el conocimiento directo que el sector pesquero tiene del fondo marino y de las zonas donde suelen acumularse residuos o artes abandonadas.


Por otro lado, la intervención contó también con el apoyo de bomberos y arqueólogos submarinos para revisar la zona en la que se permanecen hundidos los cañones de época Tudor, lo que añadió una dimensión patrimonial a la actuación. Dichos especialistas se encargaron de identificar, documentar y garantizar el tratamiento adecuado del patrimonio sumergido.
Con todo, la ‘Misión Calpe’ se ha erigido como la mayor jornada de limpieza submarina realizada dentro de un recinto portuario español. La comparación con otras grandes actuaciones requiere matices, ya que el puerto de Vigo o el programa ‘Upcycling the Oceans’ han documentado cifras superiores, pero mediante trabajos técnicos prolongados o recogidas anuales de barcos pesqueros.
Gravity Wave: referencia en el cuidado del fondo marino
La operación de Calp se enmarca en un problema de alcance global, pero con una expresión directa en el Mediterráneo. Según los datos difundidos en el contexto de la misión, más del 70% del plástico que llega al océano termina en el fondo marino, fuera de la vista de la mayoría. Las redes fantasma representan una amenaza relevante para la biodiversidad y los plásticos abandonados pueden fragmentarse con el tiempo en microplásticos que acaban entrando en la cadena alimentaria, llegando a calcularse que una persona ingiere una tarjeta de crédito al año a través de microplásticos.
Gravity Wave, empresa calpina especializada en la recogida de plástico marino y su transformación en materiales sostenibles, lideró la actuación con un modelo basado en la economía circular. El objetivo no es que el plástico retirado termine en un vertedero, sino convertirlo en materia prima para nuevos productos de larga vida útil y valor sostenible. La compañía trabaja junto a pescadores, empresas, instituciones y ciudadanía a través del movimiento #Plasticfreeoceans, con el propósito de reducir la presencia de plásticos en mares y océanos y evitar que nuevos residuos lleguen al agua.
En el caso del puerto de Calp, los resultados obtenidos durante los cuatro días de trabajo ofrecen una fotografía concreta de ese problema, la cual es una realidad que suele permanecer oculta bajo el agua y que afecta direcamente al ecosistema. Entre tanto, la retirada de más de 10 tonaleadas de residuos muestra también la capacidad de respuesta social.





























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