Noticias de Calp
El Cristo de las Tres Caídas marcó el pulso del Miércoles Santo al compás de las cornetas y tambores
El paso volvió a desafiar las calles estrechas del Casco Antiguo con su primera salida con portadores bajo el paso
La Cofradía del Santísimo Cristo de las Tres Caídas protagonizó en la noche del Miércoles Santo una de las procesiones más singulares de la Semana Santa de Calp, caracterizada por su ritmo coreografiado, las complejidades en el recorrido y la devoción los cofrades en el porte del paso.
La salida tuvo lugar desde la Iglesia Nuestra Señora de las Nieves, iniciando un itinerario que combinó amplios espacios con tramos especialmente estrechos del Casco Antiguo. Desde la Plaza de la Villa, el paso bajó por la calle Reverendo Penalva hacia la plaza Miguel Roselló, continuando por la avenida Ifach hasta la plaza Constitución antes de regresar al Poble Antic adentrándose por la parte baja.
El rasgo distintivo de esta procesión volvió a ser su forma de avanzar, con marchas completamente coreografiadas al compás de la música, en una sincronización constante entre portadores y banda. La Banda de Cornetas y Tambores La Dolorosa de Oliva fue la encargada de marcar el ritmo durante todo el recorrido, reforzando el vínculo que mantiene con la cofradía desde sus primeras salidas. La primera levantá estuvo dedicada a esta relación, acompañada por una pieza compuesta por la propia banda.
Como principal novedad, el paso incorporó por primera vez a 15 portadores en su interior, gracias a la nueva estructura diseñada para permitir esta modalidad. Esta circunstancia supuso un cambio significativo en la forma de portar la imagen, lo que también mereció un reconocimiento en forma de chicotá a la familia del impulsor de la nueva estructura.


El gran tamaño del anda volvió a poner a prueba la coordinación del paso en algunas partes del recorrido, especialmente en puntos como el giro en Los dos Cañones, el paso de la calle Cervantes al carrer Major o la subida por la calle Vicente Gallart. Debido a sus grandes dimensiones, los portadores debían extremar la precisión en estos tramos, donde en algunos momentos se rozaban las fachadas.
A lo largo de la procesión se sucedieron distintas levantás dedicadas a personas enfermas, fallecidas o vinculadas a la cofradía. No obstante, la más sentida fue la última, cuando Irene Ramírez se la dedicaba a su padre, Rogelio Ramírez, capataz del paso desde la primera salida, y se fundían en un sentido abrazo antes de proceder a un toque de campana conjunto que obligaba a echarse al hombro el pesado trono para devolver a Cristo a casa. Tras prácticamente rozar la parte alta de la puerta de la Iglesia, y al brazo de los portadores, todavía hubo fuerzas para volver a levantar la imagen al cielo una última vez y concluir la procesión del Miércoles Santo.
En el apartado de reconocimientos, la noche dejó también el baile de una única saeta, interpretada en reconocimiento a la relación con la Hermandad del Cristo de Los Gitanos “El Poderoso”, de la que forman parte varios cofrades.
Ataviados por su túnica granate, capa y verdugo negro con cíngulo dorado también procesionaron distintos penitentes, precedidos por diversos jóvenes, y seguidos por las dolorosas. Todos ellos transmitiendo el mensaje de la cofradía, centrado en que “cuando te caigas, recuerda que él se levantó tres veces sabiendo que iba a ser crucificado”. Por otro lado, tras el paso se ubicaba la Guardia Civil, que es Hermano Mayor de la Cofradía.

La programación de la Semana Santa en Calp continúa con nuevas citas destacadas. Este Jueves Santo procesiona la Cofradía de Jesús Nazareno a las 21:00 horas, seguida de la Hermandad Penitencial del Silencio a las 00:00 horas. El Viernes Santo tendrá lugar la procesión del Santo Entierro desde las 19:00 horas, mientras que el Domingo de Resurrección se celebrará el tradicional Encuentro en la plaza de San Salvador, culminando con la Santa Misa en la Iglesia Nuestra Señora de las Nieves.

La Cofradía del Santísimo Cristo de las Tres Caídas protagonizó en la noche del Miércoles Santo una de las procesiones más singulares de la Semana Santa de Calp, caracterizada por su ritmo coreografiado, las complejidades en el recorrido y la devoción los cofrades en el porte del paso.
La salida tuvo lugar desde la Iglesia Nuestra Señora de las Nieves, iniciando un itinerario que combinó amplios espacios con tramos especialmente estrechos del Casco Antiguo. Desde la Plaza de la Villa, el paso bajó por la calle Reverendo Penalva hacia la plaza Miguel Roselló, continuando por la avenida Ifach hasta la plaza Constitución antes de regresar al Poble Antic adentrándose por la parte baja.
El rasgo distintivo de esta procesión volvió a ser su forma de avanzar, con marchas completamente coreografiadas al compás de la música, en una sincronización constante entre portadores y banda. La Banda de Cornetas y Tambores La Dolorosa de Oliva fue la encargada de marcar el ritmo durante todo el recorrido, reforzando el vínculo que mantiene con la cofradía desde sus primeras salidas. La primera levantá estuvo dedicada a esta relación, acompañada por una pieza compuesta por la propia banda.
Como principal novedad, el paso incorporó por primera vez a 15 portadores en su interior, gracias a la nueva estructura diseñada para permitir esta modalidad. Esta circunstancia supuso un cambio significativo en la forma de portar la imagen, lo que también mereció un reconocimiento en forma de chicotá a la familia del impulsor de la nueva estructura.


El gran tamaño del anda volvió a poner a prueba la coordinación del paso en algunas partes del recorrido, especialmente en puntos como el giro en Los dos Cañones, el paso de la calle Cervantes al carrer Major o la subida por la calle Vicente Gallart. Debido a sus grandes dimensiones, los portadores debían extremar la precisión en estos tramos, donde en algunos momentos se rozaban las fachadas.
A lo largo de la procesión se sucedieron distintas levantás dedicadas a personas enfermas, fallecidas o vinculadas a la cofradía. No obstante, la más sentida fue la última, cuando Irene Ramírez se la dedicaba a su padre, Rogelio Ramírez, capataz del paso desde la primera salida, y se fundían en un sentido abrazo antes de proceder a un toque de campana conjunto que obligaba a echarse al hombro el pesado trono para devolver a Cristo a casa. Tras prácticamente rozar la parte alta de la puerta de la Iglesia, y al brazo de los portadores, todavía hubo fuerzas para volver a levantar la imagen al cielo una última vez y concluir la procesión del Miércoles Santo.
En el apartado de reconocimientos, la noche dejó también el baile de una única saeta, interpretada en reconocimiento a la relación con la Hermandad del Cristo de Los Gitanos “El Poderoso”, de la que forman parte varios cofrades.
Ataviados por su túnica granate, capa y verdugo negro con cíngulo dorado también procesionaron distintos penitentes, precedidos por diversos jóvenes, y seguidos por las dolorosas. Todos ellos transmitiendo el mensaje de la cofradía, centrado en que “cuando te caigas, recuerda que él se levantó tres veces sabiendo que iba a ser crucificado”. Por otro lado, tras el paso se ubicaba la Guardia Civil, que es Hermano Mayor de la Cofradía.

La programación de la Semana Santa en Calp continúa con nuevas citas destacadas. Este Jueves Santo procesiona la Cofradía de Jesús Nazareno a las 21:00 horas, seguida de la Hermandad Penitencial del Silencio a las 00:00 horas. El Viernes Santo tendrá lugar la procesión del Santo Entierro desde las 19:00 horas, mientras que el Domingo de Resurrección se celebrará el tradicional Encuentro en la plaza de San Salvador, culminando con la Santa Misa en la Iglesia Nuestra Señora de las Nieves.




























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