Artículo de opinión de Calp - Columna 'Los lunes negros'
Vecino. No nos llaman idiotas. Nos gobiernan como si lo fuéramos.
O de cómo una tapa desplaza a las urbanizaciones.
Vecino,
Estos días me han escrito varios vecinos de urbanizaciones.
No para hablar de ideología.
Para repetir lo mismo, con palabras distintas, pero con el mismo fondo:
«nos gobiernan como si fuéramos idiotas».
Como si una cerveza arreglara el abandono de las urbanizaciones.
Como si una tapa pagara el IBI.
Y cuando un gobierno actúa así, no es un error.
Es una idea.
Una idea sobre ti.
Hace unas semanas aprobó el Presupuesto 2026.
Y, acto seguido, se modifica.
110.000 € cambian de sitio, según se explicó en el pleno.
Lo que iba destinado a urbanizaciones —lo básico: farolas, asfalto, seguridad— se reordena.
Y aparece el otro destino: FIRA CALP (y el envoltorio de «promoción», «actividad», «normalidad»).
En el pleno se dijo que lo de las urbanizaciones «se va a hacer».
Y al mismo tiempo se defendió que el dinero «se mueve» porque el presupuesto es «vivo».
Vecino: un presupuesto puede ser dinámico.
Lo que no puede ser es un comodín para gobernar a golpe de impulso.
No digo que una feria sea pecado.
Digo que el orden de prioridades es respeto al vecino.
Y cuando el orden es este, el poder está hablando de ti sin decir tu nombre.
Para justificarlo aparece la palabra elegante:
«presupuesto vivo».
Suena técnico.
Suena moderno.
Suena a gestión.
Pero traducido al idioma del vecino significa otra cosa:
que lo planificado era líquido.
que lo básico es movible.
que la urbanización puede esperar.
Y que tú —vecino— te tragarás la explicación.
Vecino,
y aquí viene el truco completo.
Primero te mueven 110.000 €.
Lo que iba a urbanizaciones —luz, asfalto, seguridad— cambia de sitio.
Y después, para que no lo notes, te hacen una puesta en escena.
Un mapa. Un número. Tres fotos.
Un despliegue revisando farolas.
Como si el problema fuera «mirarlas».
Como si el problema fuera «hacer la foto».
Pero cuando el poder se fotografía revisando:
la realidad entra en los comentarios.
«¿Y Ortembach cuándo?».
«Enchinent, ¿cuándo?».
«Dos años sin funcionar».
«Avisos a Línea Verde y nada».
«Las solares no iluminan».
«¿Cuánta gente hace falta para revisar una farola?».
Eso es lo que duele, vecino.
No la farola.
La burla.
Se desplaza inversión y te dan espectáculo.
Se desplaza planificación y te dan un post.
Se desplaza seguridad y te dan una foto con varios sueldos mirando una luz.
Y el mensaje que deja es este:
si hay foto, ya hay gestión.
Las urbanizaciones no están pidiendo lujo.
Están pidiendo lo básico:
calles iluminadas,
asfalto digno,
seguridad real.
Porque el abandono no sale en carteles.
Porque la oscuridad no inaugura nada.
Y mientras tanto, el IBI sí llega.
El IBI no es «vivo».
El IBI es exacto.
Y el vecino de urbanización lo paga.
Y no lo digo yo solo:
Estos días varios vecinos me ha escrito para decir lo mismo con distintas palabras:
Que se sienten como si fueran comprables.
No piden privilegios.
Piden luz, asfalto y seguridad.
Lo básico.
Por eso esta historia enciende:
porque el poder actúa como si el vecino que más sostiene fuese el que menos importa.
Ahora entiende esto, vecino:
yo no digo que un presupuesto no se pueda modificar.
Digo que si lo modificas nada más aprobarlo, y encima lo justificas con frases cómodas, lo que estás confesando es otra cosa:
que no había plan.
que había relato.
que legislatura se acaba, y se nota.
Si hay evento: se corre.
Si hay foto: se publica.
Si hay aplauso: se invierte.
Y si hay urbanización: se promete.
Siempre más tarde.
Eso es lo que significa «presupuesto vivo» cuando se usa como anestesia:
mover dinero hoy y prometer mañana.
Vecino,
no nos llaman idiotas.
Nos gobiernan como si lo fuéramos.
Y esto no va de fiestas.
Va de respeto.
Porque respetar al pueblo no es darle espectáculo.
Es darle lo básico.
Plan.
Datos.
Plazo.
Y por escrito.
Una vez leído,
no podrá ser desleído.
Hasta el próximo lunes, Legión.
AVE CALPINVS.

Francisco Ramón Perona García (@fran_rpg)
Jurista. Ciudadano. Incómodo.

Vecino,
Estos días me han escrito varios vecinos de urbanizaciones.
No para hablar de ideología.
Para repetir lo mismo, con palabras distintas, pero con el mismo fondo:
«nos gobiernan como si fuéramos idiotas».
Como si una cerveza arreglara el abandono de las urbanizaciones.
Como si una tapa pagara el IBI.
Y cuando un gobierno actúa así, no es un error.
Es una idea.
Una idea sobre ti.
Hace unas semanas aprobó el Presupuesto 2026.
Y, acto seguido, se modifica.
110.000 € cambian de sitio, según se explicó en el pleno.
Lo que iba destinado a urbanizaciones —lo básico: farolas, asfalto, seguridad— se reordena.
Y aparece el otro destino: FIRA CALP (y el envoltorio de «promoción», «actividad», «normalidad»).
En el pleno se dijo que lo de las urbanizaciones «se va a hacer».
Y al mismo tiempo se defendió que el dinero «se mueve» porque el presupuesto es «vivo».
Vecino: un presupuesto puede ser dinámico.
Lo que no puede ser es un comodín para gobernar a golpe de impulso.
No digo que una feria sea pecado.
Digo que el orden de prioridades es respeto al vecino.
Y cuando el orden es este, el poder está hablando de ti sin decir tu nombre.
Para justificarlo aparece la palabra elegante:
«presupuesto vivo».
Suena técnico.
Suena moderno.
Suena a gestión.
Pero traducido al idioma del vecino significa otra cosa:
que lo planificado era líquido.
que lo básico es movible.
que la urbanización puede esperar.
Y que tú —vecino— te tragarás la explicación.
Vecino,
y aquí viene el truco completo.
Primero te mueven 110.000 €.
Lo que iba a urbanizaciones —luz, asfalto, seguridad— cambia de sitio.
Y después, para que no lo notes, te hacen una puesta en escena.
Un mapa. Un número. Tres fotos.
Un despliegue revisando farolas.
Como si el problema fuera «mirarlas».
Como si el problema fuera «hacer la foto».
Pero cuando el poder se fotografía revisando:
la realidad entra en los comentarios.
«¿Y Ortembach cuándo?».
«Enchinent, ¿cuándo?».
«Dos años sin funcionar».
«Avisos a Línea Verde y nada».
«Las solares no iluminan».
«¿Cuánta gente hace falta para revisar una farola?».
Eso es lo que duele, vecino.
No la farola.
La burla.
Se desplaza inversión y te dan espectáculo.
Se desplaza planificación y te dan un post.
Se desplaza seguridad y te dan una foto con varios sueldos mirando una luz.
Y el mensaje que deja es este:
si hay foto, ya hay gestión.
Las urbanizaciones no están pidiendo lujo.
Están pidiendo lo básico:
calles iluminadas,
asfalto digno,
seguridad real.
Porque el abandono no sale en carteles.
Porque la oscuridad no inaugura nada.
Y mientras tanto, el IBI sí llega.
El IBI no es «vivo».
El IBI es exacto.
Y el vecino de urbanización lo paga.
Y no lo digo yo solo:
Estos días varios vecinos me ha escrito para decir lo mismo con distintas palabras:
Que se sienten como si fueran comprables.
No piden privilegios.
Piden luz, asfalto y seguridad.
Lo básico.
Por eso esta historia enciende:
porque el poder actúa como si el vecino que más sostiene fuese el que menos importa.
Ahora entiende esto, vecino:
yo no digo que un presupuesto no se pueda modificar.
Digo que si lo modificas nada más aprobarlo, y encima lo justificas con frases cómodas, lo que estás confesando es otra cosa:
que no había plan.
que había relato.
que legislatura se acaba, y se nota.
Si hay evento: se corre.
Si hay foto: se publica.
Si hay aplauso: se invierte.
Y si hay urbanización: se promete.
Siempre más tarde.
Eso es lo que significa «presupuesto vivo» cuando se usa como anestesia:
mover dinero hoy y prometer mañana.
Vecino,
no nos llaman idiotas.
Nos gobiernan como si lo fuéramos.
Y esto no va de fiestas.
Va de respeto.
Porque respetar al pueblo no es darle espectáculo.
Es darle lo básico.
Plan.
Datos.
Plazo.
Y por escrito.
Una vez leído,
no podrá ser desleído.
Hasta el próximo lunes, Legión.
AVE CALPINVS.

Francisco Ramón Perona García (@fran_rpg)
Jurista. Ciudadano. Incómodo.






























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.170